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Hace un par de días, José de Gregorio, Presidente del Consejo del Banco Central presentó ante el Congreso el tercer Informe de Política Monetaria (IPOM) del presente año. Este reporte es muy utilizado por las empresas debido a que contiene la primera mirada oficial sobre las perspectivas para el próximo año, por lo cual si usted debe participar en la discusión del presupuesto para su empresa debe dedicar algunos minutos a la lectura del informe, que está disponible gratuitamente en www.bcentral.cl
Ahora bien, antes de mirar el 2010, creo conveniente analizar lo brusco que cambiaron las perspectivas para el presente año, llevando a la economía chilena a un escenario de recesión que se consideraba imposible. Pues bien, en el IPOM de enero se proyectaba que la economía chilena crecería entre 2 a 3%, a pesar de que ya la crisis estaba desatada en Estados Unidos y que sus efectos ya se sentían en el sector financiero chileno. En el reporte de mayo la proyección se había ajustado a un rango de entre -0,75% a 0,25%, lo que ya contemplaba la posibilidad de una recesión, mientras que en el informe actual la proyección se redujo nuevamente a -2% a -1,5%, lo que elimina la posibilidad de crecer algo durante este año, y centra el valor más probable en -1,8%.
De esta manera, el Banco Central confirma finalmente lo que creíamos que no ocurriría, y todas las teorías del supuesto blindaje de la economía chilena resultaron estar equivocadas. Esta confirmación de recesión, en realidad ya no cambia en nada nuestra percepción, ya que el trabajador que fue despedido durante estos últimos 9 meses lo tienen bastante claro.
Para el año 2010 la mirada es a mi juicio ligeramente optimista, ya que plantea un crecimiento económico que fluctuaría entre 4,5% a 5,5%, lo que no es tan extraño luego de un año de recesión, y para ello basta recordar el aumento de 4,5% en el año 2000, luego de la caída de 0,8% en 1999, con motivo de la crisis asiática. Ahora bien, parte de este optimismo puede estar alimentado por el alto precio del cobre esperado, US$ 2,6 por libra, lo que mantendrá el dólar barato e incentivará la recuperación del consumo y la inversión. Esta percepción de dólar barato no está explicita en el reporte, pero yo creo que el dólar se seguirá debilitando con respecto al resto de las monedas del mundo, a lo cual se agrega el alto precio del cobre, con lo cual el 2010 seguirá siendo un año complicado para los exportadores.
De igual manera, la inflación cerrará este año en -0,8%, es decir la UF en enero será más barata que en enero del 2009, lo que es bienvenido por los deudores hipotecarios, sin embargo durante el 2010 la inflación volverá a su rango normal y acumularía 2,8% durante el próximo año, lo que requerirá sacar paulatinamente el estimulo monetario que hoy existe. Es decir, las tasas de interés que vemos actualmente se mantendrán por varios meses más, pero ya a principios del 2010 dicha situación comenzará a cambiar.
Fuente: Tomás Flores, economista del Instituto Libertad y Desarrollo |